¿QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE UN ACTO VIOLENTO?

Acostumbrados en pensar que la violencia es un fenómeno a gran escala que se da por la incidencia de grupos armados, hemos tendido a normalizar actos que, en comparación con los problemas de orden público parecen insignificantes.  No obstante, es evidente que dada la magnitud del daño y las consecuencias a nivel personal y social, la violencia a menor escala, bien sea intrafamiliar o dirigida a un miembro de la sociedad por sus condiciones de singularidad (creencias, identidad, raza, posición política), es aún más compleja y, por qué no decirlo, la raíz de situaciones de mayor magnitud.  Basta con decir que una posición de rechazo a condiciones de raciales ha generado ideas de genocidio, que una condición de bullying contra un sujeto ha derivado en masacres escolares a causa del desquite o la venganza. Así las cosas, no es posible que en estos momentos le restemos valor a las condiciones que afectan la emocionalidad y la integridad de cada ser humano.

En esta lógica, el programa sobre violencia de género fue más allá: exploramos que la razón para incurrir en situaciones de maltrato y rechazo no son otras que el miedo o la incomprensión de eso que se está observando.   Biológicamente, los seres humanos estamos programados para reaccionar ante esas circunstancias que el cerebro percibe como amenazantes: todo acto que no logre ser comprendido intelectualmente, entra en la categoría de desconocido y, por tanto, acarrea temor; así mismo, toda situación que sea leída como amenaza, tiende a generar una postura de defensa.  En esa lógica, entonces estamos diseñados para paralizarnos, huir o atacar, según sea el esquema que hayamos incorporado.

Por otro lado, es innegable que en esa necesidad de encajar y agradar al otro, de ser parte de…  también hemos invisibilizado señales que nos muestran que podemos estar en riesgo. Muchas veces justificamos actos contra la integridad:  “Es la primera vez, el me quiere” , “Es que ella es muy malgeniada”, “Es que eso es normal que nos pase a los gays (o negros , judíos, comunistas…)” la pregunta, entonces, vale la pena poner en riesgo nuestra integridad sólo por la necesidad de pasar por alto eso que nos hace daña, nos menoscaba y mata nuestra esencia?

Desde aquí, te invitamos a que tomes postura y reflexiones:

  • ¿a qué se debe, entonces, que todos los días encontremos noticias sobre el abuso a mujeres, a personas de la comunidad LGBTI y a minorías étnicas, políticas y religiosas?,
  • ¿por qué estamos percibiendo incurriendo en prácticas de revictimización en las que, además, culpamos a la víctima de la situación que vivió y establecemos las causas que justifican actos de violencia, maltrato y segregación?
  • ¿por qué, además, hemos minimizado la situación que viven los hombres, en favor de la falsa creencia de la masculinidad y fortaleza?  ¿Acaso los hombres tampoco han sido víctimas de mujeres que, bajo el pretexto de defenderse y darse un lugar, recurren a prácticas que menoscaban la integridad y seguridad de los varones?

 

 

Be the first to comment on "¿QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE UN ACTO VIOLENTO?"

Leave a comment