El dolor que encierra el closet / The pain that the closet encloses

El dolor que encierra el closet

Durante el mes del orgullo LGBTI, constantemente he leído opiniones de todos los calibres sobre la identidad de esta comunidad.  No deja de ser bastante desconcertante que, a este punto de la historia, aún encontremos mensajes de intolerancia y odio ante las circunstancias como se presentan los miembros de esta comunidad.  Mas ridículo aun, es encontrar personas que se indignan por las propuestas de visibilización de derechos de este colectivo y que, sin más reparo tengan opiniones absurdas por la organización de la marcha o la utilización de un símbolo en espacio públicos.  Concretamente en mi ciudad   Medellín, en el Pueblito Paisa (un referente turístico de la ciudad), se izó la bandera multicolor que representa a los LGBTI y hay que ver mensajes del tipo: “entonces por qué no se iza la bandera que representen a los heterosexuales?, eso es discriminación” que han ido manifestándose en las redes por este acto de visibilización promovido por la administración municipal.  Yo, personalmente, estoy blanqueando los ojos ante tamaña muestra de ignorancia y desprecio por la diversidad, un concepto que, en últimas, define a cabalidad lo que es la raza humana:  distinta, diversa, histórica y compleja; y si me pongo a pensar con despacio, esa bandera multicolor también representaría mi heterosexualidad porque, en últimas, el mensaje de este símbolo no sería otro que “múltiples colores pero una sola comunidad”.

En esta oportunidad no voy a ahondar sobre los conceptos de identidad (quizás ese sea otro motivo para escribirles), hoy quiero hablarles desde mi experiencia como terapeuta y amiga de muchos hombres y mujeres que han declarado su homosexualidad y que han atravesado distintas experiencias.  Hoy, quiero contarles la lectura que he hecho de lo que significa la marcha del orgullo gay, quiero contarles mi apreciación imperfecta de unos seres perfectos:

En primera instancia, voy a decirles a todos los detractores de la marcha que ésta no es un bochinche cualquiera:  la marcha es la forma como la comunidad se da permiso para mostrarse y de celebrar la posibilidad de defender sus derechos y, para su información, no todos los participantes son homosexuales, también hay amigos y familiares hetero que han abrazado la otredad de ese ser querido y la apoyan, enriqueciendo el sentido de diversidad.

Veo la  marcha como un ejercicio de catarsis para aquellos que aún no pueden mostrarse a plenitud; ésta ha sido la posibilidad para esos que continúan en las sombras y que con un disfraz, máscara o maquillaje se dan la oportunidad de rozar un ratito de libertad, este espacio es un acto de aceptación propia y, además de descubrir la compañía en medio de la soledad emocional que lleva saberse “por fuera de la norma” (si, entre comillas para debatir el concepto)

Dicho esto, quiero darles mi lectura de todo este cuento:  creo que la discriminación y la violencia contra las personas  con una identidad distinta   a lo convencional sólo es el reflejo del miedo por lo desconocido y lo que no se entiende; creo que ha sido más fácil odiar que acercarnos a esas realidades, se nos ha olvidado que la diversidad sexual no es producto de la desintegración social sino que ha existido desde el inicio de los tiempos, hemos negado sistemáticamente que la humanidad ha estado en una búsqueda constante de la identidad y sus sentidos y que lo sexual ha sido fundante de la psiquis y la historia de la sociedad.

A este punto de la historia quisiera dejarles como reflexión que no es un asunto de la máscara o bulla con la que hemos estigmatizado la homosexualidad, es asunto de HUMANIDAD.  Quisiera recordarles a todos los intolerantes que ese ser humano que desprecian la está pasando difícil:  ¿creen que es fácil asumir la identidad y gustos sexuales en una sociedad que cree que sólo es adecuado lo hetero?  ¿no creen que, si se pudiese elegir, muchos optarían por no sufrir el rechazo, la soledad, el estigma y la discriminación sólo porque aman o viven su sexualidad de formas distintas? ¿Creen justo que se invisibilicen los talentos y capacidades de estos seres, sólo por el cliché de que sólo pueden prostituirse o ser peluqueros? Yo misma tengo un estilista gay maravilloso y agradezco constantemente por él y sus manos, pero también conozco, comparto y admiro a médicos, abogados, docentes, gerentes, ingenieros, artistas que son gay y que son valiosísimos en sus ocupaciones.  Quiero recordarles que la inteligencia y la capacidad no está dada por mis elecciones sexuales sino por mi talento, ese que se desarrolla independiente de mis genitales, de mi identidad sexual y de mi identidad de género.  Esa marea LGBTI que va a marchar esconde en su interior seres absolutamente mágicos, seres cuyo closet está lleno de dudas, miedos, incertidumbres, rechazos…  seres llenos de humanidad que han pasado por crisis existenciales ante la pregunta por el reconocimiento y el apoyo, seres cuya valentía está dada por la aceptación de lo dura que es la vida que están viviendo y de lo difícil que es ser constantemente cuestionado.

Hoy mi granito de arena a la paz es solo decir:  el closet es un lugar lleno de dolor. No les tranquemos la puerta, permitámoslo ser, entendamos que no es lo que yo quiero sino lo que la vida nos trae, vivamos y dejemos vivir.  Todo heterosexual necesita en su vida un homosexual que le enseñe el valor de lo diferente.  Yo estoy agradecida por los LGBTI que rodean y enriquecen mi mundo y siempre estaré a la espera de un día en el que puedan ser libres porque sabemos que lo que son no es un delito ni una enfermedad….  Simplemente,  son.

 

 

Dedicado todos esos seres maravillosos que no desfallecen, que luchan y      construyen su felicidad y libertad, aún a pesar de las vicisitudes que el miedo y la ignorancia imponen.  A todos mis seres queridos LGBTI que han roto el molde y me enseñan que el talento y la humanidad se sobrepone al dolor y a la angustia de la soledad… Ustedes son mis héroes con capa de colores

   

@anabustamanteo

The pain that the closet encloses.

During the month of the pride LGBTI, constantly I have read opinions of all calibers about the identity of this community.

It doesn’t let be enough baffling that, to this point of the history, we find messages of intolerance and hate yet, before the circumstances how present the members of this community. More ridiculous yet, it’s to find people who unworthy by the proposals of visibility of this collective and that without more repairs they have absurd opinions by the organization of the march or the use of a symbol in the public spaces.

Specifically in my city Medellin, in the Pueblito Paisa (a touristic reference of the city), a multicolor flag was hoisted which represents to the LGBTI and we have been heard messages of kind: “so why doesn’t hoist the flag which represents the heterosexual rights?” this is discrimination which has gone manifesting in the social networks by this act of visibility promote by the municipal administration, personally I am blanked eyes before size show of ignorance an contempt against the diversity, a concept that, in the end, defines fully what is the human race: different, diverse, historic and complex; and if I think slowly, this multicolor flag also represents  my heterosexuality because, in the end, the message of this symbol is no other that “multiple colors but only one community”.

Dedicated to all this wonderful beings who don’t faint, who fight and build their happiness and freedom, despite of the vicissitudes which the fear and the ignorance impose. For all my dear beings LGBTI who have broken the mold and who teach me that the talent

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